• El Respeto
El Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo y en cualquier época.
Hablar de respeto es hablar de los demás. Es establecer hasta donde llegan mis posibilidades de hacer o no hacer, y donde comienzan las posibilidades de los demás. El respeto es la base de toda convivencia en sociedad. Las leyes y reglamentos establecen las reglas básicas de lo que debemos respetar.
•La Honestidad
Honestidad significa nunca hacer mal uso de lo que se nos confió.
La honestidad es la conciencia clara ante mi y ante los demás. Honestidad es el reconocimiento de lo que esta bien y es apropiado para nuestro propio papel, conducta y relaciones. Con honestidad, no hay hipocresia ni artificialidad que creen confusión y desconfianza en las mentes y en las vidas de los demás. La honestidad conduce a una vida de integridad, porque nuestro interior y exterior es reflejo el uno del otro.
• La Responsabilidad
La responsabilidad es la virtud o disposición habitual de asumir las consecuencias de las propias decisiones, respondiendo de ellas ante alguién. Responsabilidad es la capacidad de dar respuesta de los propios actos.
Todos comprendemos la irresponsabilidad cuando alguien no cumple lo que promete; Pero, ¿sabemos nosotros vivirla?
• La Puntualidad
La puntualidad es una actitud que se adquiere desde los primeros años de vida mediante la formación de hábitos en la familia, donde las normas y costumbres establecen horarios para cada una de nuestras actividades.
El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, ser merecedores de confianza.
•La Justicia
La justicia es un carácter mística posible pero no necesaria del orden social. Para que haya orden social no es imprescindible la justicia.
Un hombre será considerado justo para el orden social cuando sus actos concuerden con el orden social que se haya considerado justo.
Estos valores perfeccionan al hombre de tal manera que lo hacen más humano, por ejemplo, la justicia hace al hombre más noble, de mayor calidad como persona.
•La Tolerancia
La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No solo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica. La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz. [Articulo 1.1 de la Declaración de Principios sobre la Tolerancia, proclamada y firmada por los Estados Miembros de la UNESCO el 16 de noviembre de 1995].